martes, 22 de abril de 2014

CARTA PASTORAL A Cofradías de Gloria

CARTA PASTORAL
A Cofradías de Gloria

Pascua de Resurrección
El triunfo de la Vida


Queridas Cofradías de Gloria:

Hemos llegado a la más grande de las fiestas del año cristiano. Mis palabras quiero que tengan el sentido de una felicitación para los hermanos cofrades y familias que tengan la oportunidad de poder leer estas palabras.
Para esta felicitación he decidido escoger una de las estrofas de la preciosa Secuencia que escuchamos en la Noche de Pascua y que sintetiza bellamente el misterio que celebramos durante estos cincuenta días:
“Lucharon vida y muerte
en singular batalla,
y muerto el que es la Vida,
triunfante se levanta”.
Ciertamente, la vida y la muerte lucharon en una batalla singular, única y definitiva. Cristo, entregando su vida por la salvación de todos, se convierte en Vida que triunfa definitivamente sobre el mal. Con la fuerza de su amor infinito ha vencido al pecado y a la muerte. Por la fuerza de su sacrificio en la cruz, que actualizamos en cada Eucaristía, hace nuevas todas las cosas.
La Resurrección de Jesús constituye el núcleo del mensaje de la Iglesia y el objeto esencial de nuestra fe. Como expresa San Pablo: “si Cristo no ha resucitado, vana es nuestra predicación y vana también nuestra fe” (1 Cor. 15, 14). Los cuatro evangelistas narran este hecho detalladamente y, lo mismo, el libro de los Hechos de los Apóstoles y las cartas de San Pablo.
Podemos imaginar los sentimientos que se agolparían en el corazón de aquellas mujeres, las primeras, que acudieron al sepulcro para ungir el cuerpo de Jesús. Podríamos, asimismo, imaginarnos los sentimientos de los apóstoles cuando se les aparece Jesús Resucitado deseándoles la paz en el Cenáculo en el día de la Pascua y en otras ocasiones. ¡Cómo sería el encuentro del Hijo con María, su Madre! Hasta tal punto ha calado este último encuentro en la fe profunda del pueblo que, en diferentes lugares de nuestra geografía, se celebra en el día de la Pascua la llamada Procesión del encuentro en la cual una imagen del Resucitado se encuentra con una imagen de María Santísima.
La contemplación de la Resurrección de Jesús, de su triunfo sobre el mal, el pecado y la muerte, nos abre el camino a determinadas actitudes pascuales para hacerlas nuestras y vivir el evangelio de la alegría:
-          Alegría pascual de sabernos amados por Dios Padre, redimidos por Cristo, llamados a vivir con plena coherencia nuestros compromisos bautismales.
-          Confianza ante la eficacia del amor divino para con nosotros, al entregarnos a su Hijo, camino, verdad y vida que nos lleva al Padre.
-          Pobreza que relativiza los bienes de este mundo, ya que estamos llamados a vivir el momento presente, construyendo el Reino de Dios en este mundo, pero con vocación de eternidad.
-          Caridad y amor hacia Dios desde la presencia eucarística y, desde ella, a nuestros hermanos.
Digamos repetidas veces, durante este tiempo, la preciosa oración de santo Tomás: ¡Señor mío y Dios mío!
En este apóstol depositamos las dudas e incertidumbres de muchos cristianos de nuestro tiempo, también las nuestras, los miedos y las desilusiones de innumerables contemporáneos nuestros. A él le pedimos su intercesión para alcanzar, con renovada sinceridad, la fe en Cristo, muerto y resucitado por nosotros. Esta fe, transmitida a lo largo de los siglos por los sucesores de los Apóstoles continúa entre nosotros, porque el Señor Resucitado ya no muere más. Él vive en la Iglesia y la guía hacia el cumplimiento de su designio eterno de salvación.
A todos os deseo una santa y gozosa Pascua de Resurrección.




X Ramón del Hoyo López

      Obispo de Jaén

viernes, 7 de febrero de 2014

Carta Manos Unidas

                                  

                                    La Carolina, febrero de 2.014.





Queridos amigos:

La historia de Manos Unidas es una historia de solidaridad con todas aquellas personas que sufren en nuestro mundo, que tienen hambre y que viven en condiciones inhumanas. De la mano de nuestros hermanos del Sur, este año se inicia la Campaña LV, en la que Manos Unidas quiere seguir insistiendo en que el único modo de cambiar este mundo injusto es ponernos, todos y cada uno de nosotros, manos a la obra.

El lema  “UN MUNDO NUEVO, PROYECTO COMÚN” nos sitúa en el camino de la fraternidad universal, como condición necesaria para un desarrollo en plenitud. Esta campaña está centrada en el octavo Objetivo de Desarrollo del Milenio “fomentar una alianza mundial para el desarrollo”.  Y nada mejor para avanzar en esta buena dirección que vivir el espíritu de amor y de servicio que encontramos en la raíz del Evangelio.

El proyecto de desarrollo en el que este año vamos a trabajar es:  “CONSTRUCCIÓN DE PLANTA ADICIONAL PARA COLEGIO” ubicado en Gothada que se encuentra en el sur de Gujarat (INDIA).

La presentación de  esta campaña así como del proyecto tendrá lugar el próximo viernes día 7, “DÍA DEL AYUNO VOLUNTARIO” a las siete  de la tarde (después de la misa) en la parroquia de S. Juan de la Cruz.

Agradecidos por vuestra colaboración en campañas anteriores esperamos vuestra asistencia y os pedimos el favor de que difundáis el contenido de esta carta entre los hermanos de vuestra cofradía utilizando todos los medios posibles.

Con el deseo esperanzado de trabajar por un mundo nuevo dando pasos hacia la fraternidad universal, recibid un saludo cordial del equipo de Manos Unidas de La Carolina.
                                 
                                                                                                     Pedro Fº. Criado Menor.
                                                                                                      DELEGADO LOCAL